El compresor a menudo se denomina el «corazón» del refrigerador, ya que es el encargado de la circulación del refrigerante y del mantenimiento de la temperatura necesaria en las cámaras. Si un electrodoméstico deja de funcionar repentinamente —el motor no arranca, emite chasquidos extraños, zumba continuamente o se apaga a los pocos segundos de arrancar— existe una alta probabilidad de que el fallo se encuentre en este componente.
Llamar a un técnico de un centro de servicio suele ser costoso, sin embargo, es posible realizar un diagnóstico preliminar del motor del refrigerador por uno mismo. Para esto no se necesitan bancos de pruebas profesionales; basta con tener a mano un multímetro básico y seguir un algoritmo claro.
En esta guía práctica, analizaremos en detalle cómo comprobar el compresor del refrigerador por cuenta propia, cómo medir correctamente sus bobinados, cómo detectar un cortocircuito a tierra y cómo probar de forma segura el relé de arranque. Esto le ayudará a determinar con precisión la causa de la avería y a saber si el motor es reparable o si requiere un reemplazo total.
Antes de pasar a la prueba directa del compresor, es fundamental organizar correctamente el espacio de trabajo y preparar todo lo necesario. El diagnóstico de componentes eléctricos de electrodomésticos es un proceso que requiere una concentración máxima y el estricto cumplimiento de las normas de precaución. Cualquier error en esta etapa puede provocar no solo el fallo definitivo del refrigerador, sino también lesiones graves.
Una preparación adecuada incluye dos aspectos clave: la selección de instrumentos de medición precisos y la garantía de la seguridad personal al contactar con partes energizadas. Analicemos qué necesitará el técnico casero para trabajar y qué reglas ayudarán a realizar la comprobación sin riesgo para la salud.
Para realizar un diagnóstico de motor-compresor de calidad y de forma segura por sí mismo, necesitará un conjunto básico de herramientas que la mayoría de los técnicos caseros tienen:
Al preparar este sencillo equipo, se puede pasar al estudio de las normas de seguridad eléctrica, que le protegerán contra lesiones al trabajar con circuitos bajo tensión.
El diagnóstico de componentes eléctricos de un refrigerador conlleva el riesgo de recibir una descarga eléctrica. Para protegerse durante la comprobación, siga estrictamente estas reglas:
Una vez que haya preparado las herramientas y haya desconectado el aparato, llega la etapa más importante: el diagnóstico eléctrico del «corazón» del refrigerador. Medir la resistencia de los bobinados del compresor con un multímetro permite evaluar rápidamente y con precisión el estado del motor eléctrico sin necesidad de desmontarlo o de arrancarlo directamente de forma arriesgada.
Este método se basa en la medición de la resistencia interna de los devanados de cobre ocultos dentro de la carcasa sellada. Cualquier desviación de la norma —ya sea un circuito abierto o un cortocircuito entre espiras— se reflejará inmediatamente en la pantalla del tester. Analicemos paso a paso cómo conectar correctamente las puntas del instrumento a los terminales del compresor y cómo interpretar los valores obtenidos.
En la parte superior del compresor, debajo de la cubierta protectora, hay tres contactos dispuestos en forma de triángulo. Para comprobar correctamente el motor, es necesario identificar con precisión dónde se encuentran los bobinados comunes (Common — C), de marcha (Run — R) y de arranque (Start — S).
Para ello, ponga el multímetro en modo de medición de resistencia (ohmímetro) en un rango de hasta 200 Ω y realice tres pasos sencillos:
Para autoverificación, utilice la fórmula: la suma de las resistencias del bobinado de marcha y del bobinado de arranque debe ser igual (o lo más cercana posible) al valor entre los terminales R y S.
Para comprobar si los bobinados están rotos, ponga el multímetro en modo de medición de resistencia (establezca el rango hasta 200 Ω). Coloque las puntas alternativamente en los tres pares de contactos y registre las lecturas.
En un motor en buen estado deben cumplirse las siguientes reglas:
| Familia / Modelo de compresor | Bobinado de marcha, Ω | Bobinado de arranque, Ω |
|---|---|---|
| Atlant (serie SK) | ~15–20 | ~25–35 |
| Danfoss (series domésticas) | ~10–15 | ~15–25 |
| ACC / Secop | ~11–14 | ~13–18 |
Cómo detectar un circuito abierto:
Si al medir cualquiera de los pares de contactos el multímetro muestra el símbolo «1», «OL» (circuito abierto) o infinito, esto indica inequívocamente un circuito abierto en el bobinado. En este caso, el motor-compresor no arrancará y debe ser reemplazado.
Incluso si las mediciones de resistencia entre los terminales se encuentran dentro de los límites normales, esto aún no garantiza el funcionamiento completo del motor-compresor. La violación del aislamiento de los bobinados representa un peligro grave tanto para el equipo como para la seguridad del usuario. En tales casos, la corriente eléctrica comienza a «saltar» hacia la carcasa metálica del compresor, o los devanados dentro de un mismo bobinado se cortocircuitan entre sí, evitando la resistencia útil.
Estos defectos a menudo provocan el disparo inmediato de los interruptores en el cuadro eléctrico, un calentamiento excesivo del motor o la aparición de un potencial peligroso en la carcasa del refrigerador. Para descartar estas amenazas ocultas, es necesario realizar dos pruebas cruciales: verificar la ausencia de fuga de corriente a tierra y detectar posibles signos de cortocircuito entre espiras.
La verificación del compresor en cuanto a aislamiento (cortocircuito de bobinados a la carcasa) es una etapa de diagnóstico fundamental que determina la seguridad de uso del aparato. Si el aislamiento está comprometido, la corriente se desvía hacia la carcasa metálica, lo que puede provocar una descarga eléctrica al tocar la carcasa del refrigerador.
Para la verificación, siga estos pasos:
Si el aparato muestra infinito (símbolo «1» o «OL»), el aislamiento está correcto. Cualquier valor numérico de resistencia o señal sonora del zumbador indica una fuga de corriente. Un compresor así está defectuoso y debe ser reemplazado obligatoriamente.
El cortocircuito entre espiras de los bobinados es uno de los fallos más insidiosos del compresor de refrigerador. Con este fallo, el aislamiento de las espiras adyacentes del alambre de cobre dentro del bobinado se destruye, lo que provoca que parte de las espiras quede fuera del circuito. Como resultado, la resistencia total del bobinado disminuye y la corriente que pasa a través de él aumenta drásticamente.
Signos principales de cortocircuito entre espiras:
Si la resistencia total de los bobinados de trabajo y de arranque no coincide con el valor medido entre los terminales de arranque y marcha (teniendo en cuenta la tolerancia), o si los valores son críticamente bajos, es un signo claro de cortocircuito entre espiras. Este compresor debe ser reemplazarse.
Si la prueba de los bobinados con el multímetro no ha revelado roturas ni cortocircuitos a tierra, pero el compresor sigue sin arrancar, emite chasquidos característicos o se apaga instantáneamente, el problema a menudo reside en los elementos de control externos. El relé de arranque es el componente clave aquí. Es responsable de suministrar un impulso breve al bobinado de arranque para iniciar el motor y protege el sistema contra sobrecargas.
Antes de descartar el compresor, es necesario localizar la avería. Para ello, primero comprobaremos el funcionamiento del propio relé y, si es necesario, realizaremos un arranque de prueba del motor directamente, omitiendo la automatización de protección. Esto permitirá determinar con absoluta certeza si el motor-compresor en sí está en buen estado.
El relé de arranque es responsable de suministrar un impulso breve al bobinado de arranque y de proteger el motor contra sobrecargas. Si el compresor zumba y se apaga inmediatamente con un chasquido, o no muestra signos de vida, el problema a menudo se encuentra en este componente.
Para el diagnóstico, realice las siguientes acciones:
El arranque directo del compresor (sin el relé de arranque) es una medida de diagnóstico extrema que requiere máxima precaución. Este método permite excluir o confirmar definitivamente el fallo del motor en sí.
Para una prueba segura, necesitará un cable de diagnóstico especial con un enchufe equipado con tres terminales aislados y un botón sin bloqueo para un cierre momentáneo del circuito de arranque.
Algoritmo paso a paso para el arranque directo:
Importante: Si el motor no arranca en 2-3 segundos, desconecte inmediatamente el circuito para evitar el sobrecalentamiento y el daño a los bobinados.
La integridad eléctrica de los bobinados y el arranque exitoso del motor son solo la mitad del trabajo. A menudo, el compresor arranca, pero no puede cumplir su función principal debido al desgaste mecánico o a defectos ocultos. Para emitir un diagnóstico definitivo, es necesario evaluar su funcionamiento bajo carga.
En esta etapa, el diagnóstico pasa de la simple verificación de circuitos eléctricos al análisis de los parámetros físicos del equipo en funcionamiento. Evaluaremos cuánta energía consume el motor durante el funcionamiento y si su parte mecánica es capaz de generar la presión necesaria en el sistema.
Medir la corriente consumida es una de las formas más fiables de evaluar el estado real del compresor bajo carga. Para esta prueba, necesitará una pinza amperimétrica.
Proceso de medición paso a paso:
Interpretación de los resultados:
Si los parámetros eléctricos son normales, pero el compresor no bombea o no arranca, el problema reside en su parte mecánica. Para un veredicto definitivo, se realiza la medición de presión y el diagnóstico de atasco.
Verificación de presión con manómetro:
Diagnóstico de atasco (bloqueo):
El diagnóstico autónomo del motor-compresor de un refrigerador es una tarea perfectamente realizable que permite ahorrar tiempo y dinero. Al verificar paso a paso la resistencia de los devanados con un multímetro, descartar cortocircuitos a la carcasa, probar el relé de arranque y medir la corriente de trabajo, podrá localizar la avería con alta precisión y entender por qué el equipo no funciona.
Basándose en los resultados obtenidos durante las comprobaciones, tome una decisión sobre los pasos a seguir:
Siempre siga las normas de seguridad: cualquier manipulación de los contactos eléctricos debe realizarse solo cuando el aparato esté completamente desenchufado. Si los resultados de las mediciones le generan dudas, consulte a profesionales para evitar un fallo definitivo del equipo.